Visitas al veterinario y vacunas
Una primera consulta, un microchip y una vacunación antirrábica juntos suelen situarse entre 60 y 200 en euros o dólares, según el país y según si el animal ya tiene el chip puesto. Un pasaporte para mascotas de la UE emitido en la misma visita normalmente añade entre 15 y 60. Los tratamientos antiparasitarios son económicos, a menudo entre 15 y 40, pero la dosis contra la tenia exigida por Gran Bretaña, Irlanda, Finlandia, Malta y Noruega debe administrarse dentro de un plazo fijo, lo que puede suponer una cita aparte o fuera de horario. Una visita para el certificado de salud se cobra como consulta más papeleo y suele oscilar entre 50 y 250 según lo que tarde el formulario.
Análisis de sangre y permisos
Un test de anticuerpos antirrábicos llega como dos cargos: la extracción de sangre en tu clínica y la tarifa propia del análisis del laboratorio autorizado. Juntos suman habitualmente entre 100 y 300, y un resultado por debajo del umbral significa pagar ambos otra vez. La validación gubernamental de un certificado de salud la cobra por separado la autoridad sanitaria animal nacional y va desde nada en algunos países hasta bastante más de 100 por certificado. Los permisos de importación son una partida propia donde se aplican, y Australia, Nueva Zelanda, Singapur y los EAU cobran todos por el suyo. Ninguna de estas partidas es negociable, pero todas se vuelven predecibles en cuanto se fija el destino.
Transportín y equipo
Un transportín blando bajo el asiento para un gato o un perro pequeño cuesta aproximadamente entre 30 y 100. Una jaula rígida conforme con la IATA es la compra mayor: los tamaños más pequeños empiezan cerca de 60, mientras que los tamaños para razas gigantes llegan a varios cientos. Añade tuercas y tornillos metálicos si la jaula viene con clips de plástico, recipientes que se llenan desde fuera de la puerta, ropa de cama absorbente y etiquetas de animal vivo, que juntos suman entre 20 y 50. Comprar con antelación importa más que comprar barato, porque el animal necesita semanas para tratar el transportín como un lugar normal para dormir. Algunas empresas de mudanzas alquilan transportines, aunque el ahorro es pequeño una vez que se cuenta la entrega.
Tarifas de la aerolínea según la clase de viaje
Las tarifas de cabina se cobran por segmento y por dirección, y suelen rondar entre 50 y 150 dentro de un mismo continente y entre 100 y 400 en rutas de larga distancia; Air France, KLM, Lufthansa y las grandes aerolíneas estadounidenses se sitúan todas en esa banda, donde la duración de la ruta pesa más que el animal. El viaje facturado en bodega suele ser una tarifa fija de aproximadamente entre 150 y 500 por dirección. La carga aérea documentada es la imprevisible, cobrada por peso facturable —el mayor entre el peso real y el volumétrico—, así que una jaula grande dispara la cifra. La carga intercontinental para un perro grande suele situarse entre 1.000 y 4.000 antes de los recargos de combustible y manipulación.
Agentes, cuarentena e imprevistos
Los agentes de transporte de carga y de mudanzas dominan el total, y también es donde más difieren los presupuestos entre proveedores. Un servicio completo puerta a puerta para una mudanza intercontinental con un perro grande suele situarse entre 2.500 y 8.000, con el vuelo como el componente único más grande. La cuarentena, cuando se aplica, la factura la autoridad del destino por día: el mínimo de diez días de Australia asciende a varios cientos a las tarifas publicadas, y un peor caso de 180 días en Japón supone un orden de gasto totalmente distinto. Reúne tres presupuestos por escrito y desglosados con fecha de validez, y después añade aproximadamente una quinta parte más para un certificado reexpedido, un vuelo reprogramado o una noche adicional de guardería.