El límite de tamaño
El viaje en cabina es para perros y gatos pequeños que caben en un transportín ventilado bajo el asiento delantero, normalmente hasta 8-9 kg contando el transportín. Por encima de ese peso, viajan en bodega o como carga.
La larga distancia es diferente
Varias aerolíneas permiten mascotas en cabina en rutas cortas y medias, pero no en vuelos internacionales de larga distancia. Confirma siempre el vuelo concreto, no solo la política general de la aerolínea.
Reserva la plaza de la mascota antes que el asiento
Las aerolíneas limitan el número de mascotas por cabina. Reserva la plaza de tu mascota en cuanto tengas la ruta decidida: es un recurso más escaso que tu propio asiento.
El transportín tiene que encajar dos veces
El espacio bajo el asiento varía según el avión e incluso según la fila, y los máximos publicados rondan los 43 x 30 x 20 cm para bolsas de tela, aunque la cifra la fija cada aerolínea, no un estándar común. Ese mismo transportín también debe permitir que tu perro se ponga de pie, se dé la vuelta y se tumbe con naturalidad, que es la prueba que aplica el personal en la puerta de embarque. Los laterales de tela ayudan a que se comprima en el espacio; una caja rígida a menudo no lo consigue. Mide la bolsa tú mismo en lugar de fiarte de la etiqueta, y comprueba el límite para cada vuelo del itinerario.
El día del aeropuerto
Las mascotas en cabina normalmente descartan la facturación en línea, así que reserva tiempo extra en el mostrador, donde se revisan los documentos y se cobra la tarifa. Prevé llevar a tu perro en brazos por el control de seguridad mientras la bolsa vacía pasa por el escáner; un arnés y una correa evitan el peor momento posible. El perro debe permanecer dentro del transportín desde el embarque hasta la llegada, bajo el asiento y no en tu regazo. Los colegios veterinarios desaconsejan ampliamente la sedación porque afecta a la respiración y al control de la temperatura en altitud; pregunta a tu veterinario por alternativas calmantes en su lugar.